El título para este texto en Traducción Lenguaje Actual es "No juzguen a los demás".
Cuando vemos otros pasajes bíblicos (en Corintios, Proverbios y algunas epístolas) comprendemos que no se trata de "no discernir". La Biblia sí nos anima a discernir y cuando algo está mal, verlo y hasta denunciarlo. Pero en este pasaje de Mateo comprendemos algunas pautas que no debemos seguir en ese proceso de "discernir" (distinguir entre lo bueno y lo malo).
"Juzgar mal" se caracteriza por 4 elementos:
- Dureza de corazón - (v.2) Un corazón duro, tal vez por dolor del pasado o envidia, nos lleva a estar siempre pendientes de las faltas ajenas. El Señor nos ofrece un corazón nuevo, de carne, lleno de misericordia. Véase Eze 11:19 , Mic 6:8, Col 3:13, 1Pe 1:22 , Gal 5:15
- Ceguera espiritual - (v.3-4) Por estar viendo lo que hacen los demás, no tomamos tiempo para examinar nuestros propios caminos y eso es ceguera espiritual. Por el contrario, deberíamos invertir tiempo y esfuerzo para limpiar primero esas ramas que nos estorban a nosotros para ver mejor. Véase: Sal 26:2; Pro 4:26; Hag 1:5
- Hipocresía - (v.5) El ver solo las faltas ajenas, criticándo con rudeza no es más que hipocresía. Orgullo disfrasado de religiosidad - sepulcros blanqueados. Véase Mat 23:27, Sant 4:11-12 , Sant 5:9
- Ingratitud - no apreciar al prójimo - (v.6) Por la dureza del corazón, siendo ríguidos e intransigentes perdemos de ver y apreciar la riqueza espiritual del prójimo; siendo así unos ingratos, como cerdos que no valoran las perlas.
Un juicio hecho en dureza de corazón implica condenar y solo el Juez perfecto puede hacer eso. Nosotros no somos Dios para juzgar a nadie, somos todos consiervos del mismo Señor Altísimo. guademos el corazón puro y recto para hablar en amor las cosas que él nos manda a hablar.
Vea Juzgar - Parte 2 - "Juzgad con justo juicio"







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