sábado, septiembre 06, 2008

Juzgar - Parte I - "No juzguen a los demás"

Mat_7:1-6  TLA  »No se conviertan en jueces de los demás, y así Dios no los juzgará a ustedes.  (2)  Si son muy duros para juzgar a otras personas, Dios será igualmente duro con ustedes. Él los tratará como ustedes traten a los demás.  (3)  »¿Por qué te fijas en lo malo que hacen otros, y no te das cuenta de las muchas cosas malas que haces tú? Es como si te fijaras que en el ojo del otro hay una basurita, y no te dieras cuenta de que en tu ojo hay una rama.  (4)  ¿Cómo te atreves a decirle a otro: “Déjame sacarte la basurita que tienes en el ojo”, si en tu ojo tienes una rama?  (5)  ¡Hipócrita! Primero saca la rama que tienes en tu ojo, y así podrás ver bien para sacar la basurita que está en el ojo del otro.  (6)  »No den a los perros las cosas que pertenecen a Dios, ni echen delante de los cerdos lo que para ustedes es más valioso. Los cerdos no sabrán apreciar su valor, y los perros pueden morderlos a ustedes.


El título para este texto en Traducción Lenguaje Actual  es "No juzguen a los demás".

Cuando vemos otros pasajes bíblicos (en Corintios, Proverbios y algunas epístolas) comprendemos que no se trata de "no discernir".  La Biblia sí nos anima a discernir y cuando algo está mal, verlo y hasta denunciarlo.  Pero en este pasaje de Mateo comprendemos algunas pautas que no debemos seguir en ese proceso de "discernir" (distinguir entre lo bueno y lo malo).

"Juzgar mal" se caracteriza por 4 elementos:
  1. Dureza de corazón - (v.2)   Un corazón duro, tal vez por dolor del pasado o envidia, nos lleva a estar siempre pendientes de las faltas ajenas.   El Señor nos ofrece un corazón nuevo, de carne, lleno de misericordia.  Véase  Eze 11:19 , Mic 6:8,  Col 3:13, 1Pe 1:22 , Gal 5:15
  2. Ceguera espiritual - (v.3-4)   Por estar viendo lo que hacen los demás, no tomamos tiempo para examinar nuestros propios caminos  y eso es ceguera espiritual.  Por el contrario, deberíamos invertir tiempo y esfuerzo para limpiar primero esas ramas que nos estorban a nosotros para ver mejor.    Véase:  Sal 26:2; Pro 4:26; Hag 1:5
  3. Hipocresía - (v.5)  El ver solo las faltas ajenas, criticándo con rudeza no es más que hipocresía.  Orgullo disfrasado de religiosidad - sepulcros blanqueados.  Véase  Mat 23:27,  Sant 4:11-12 , Sant 5:9
  4. Ingratitud - no apreciar al prójimo - (v.6)  Por la dureza del corazón, siendo ríguidos e intransigentes perdemos de ver y apreciar la riqueza espiritual del prójimo; siendo así unos ingratos, como cerdos que no valoran las perlas.
Por otra parte, el texto de Mateo 7  no impide que le hablemos a alguien de alguna falta que tenga.  En realidad, cuántos problemas y pecados pueden evitarse cuando alguien te exhorta con amor, o te hacen ver un pecado o error en tu vida.  Esto lo comentaremos en la  Juzgar - Parte 2 - "Juzgad con justo juicio"

Un juicio hecho en dureza de corazón  implica condenar y solo el Juez perfecto puede hacer eso. Nosotros no somos Dios para juzgar a nadie, somos todos consiervos del mismo Señor Altísimo. guademos el corazón puro y recto para hablar en amor las cosas que él nos manda a hablar.


Vea Juzgar - Parte 2 - "Juzgad con justo juicio"